Genetica, JOSE-DANIEL-MARTINEZ-BELLO

BUSCANDO NUESTRO ÍNDICE DE SELECCIÓN (II)

Para escoger nuestro índice de selección con seguridad, es preciso conocer bien los índices y sus componentes.

¿Cómo escojo mi índice?

El primer paso es definir nuestro objetivo. Algunos de los objetivos más frecuentes son:

  • Aumentar la producción de leche.
  • Aumentar la producción de grasa y proteína.
  • Mejorar la fertilidad.
  • Aumentar la vida productiva.
  • Crear un rebaño rentable.

En segundo lugar, deberemos responder algunas preguntas para definir mejor nuestro objetivo elegido:

  • ¿Qué rasgos me llevan a esos objetivos?
  • ¿Cuánto énfasis debe recibir cada rasgo genético?
  • ¿Cómo puedo simplificar y balancear la selección?

Combinando las dos informaciones, objetivo y características actuales, fortalezas y debilidades, debemos enfrentarlas a los índices combinados existentes y estudiar cuál de ellos, y en qué grado, se adapta mejor a nuestras necesidades. Dada la cantidad de índices disponible y la complejidad de su estudio, dedicaremos el siguiente post en el blog a definir las características de los más importantes.

¿Qué índice representa mejor mi objetivo?

El siguiente paso será buscar coincidencias entre las respuestas a estas preguntas y los índices de selección existentes.

Lo primero será fijarse en la descripción del índice, es decir, en el significado exacto. Posteriormente, deberemos evaluar el sistema de producción e identificar el índice de selección más relevante para nuestro caso. Esto implica descubrir cuáles son los principales impulsores del beneficio que cada índice persigue, y evaluar los caracteres incluidos en el índice con su énfasis. El énfasis de cada rasgo se escala por su importancia en la rentabilidad global. Cada país y cada base genética tiene los suyos. Aunque no son comparables directamente, se mezclan a menudo al usar toros de distintos países y esto supone una fuente de confusión.

Los índices combinados aportan simplicidad y balance a programas con objetivos múltiples al crear un valor con el que tomar decisiones de selección y ponderar cada rasgo en función de su valor económico. El resultado es un impacto sobre la rentabilidad global al combinar información sobre varios rasgos en un solo valor.

La mayor ventaja del índice es que con un solo valor nos dirija hacia una mejora global enfocada en la dirección escogida. Al englobar las relaciones positivas y negativas entre caracteres, no nos permitirá empeorar drásticamente ningún rasgo de importancia económica.

Otra ventaja fundamental que nos aportan los índices combinados es tener en cuenta las interrelaciones entre rasgos. Hay rasgos que se complementan y si damos énfasis a los dos los estamos sobrepotenciando por encima de lo que deseamos; mientras que otros rasgos se correlacionan inversamente de manera que al potenciar uno bajamos el otro. Por ejemplo, proteína y leche tienen una correlación positiva, mientras que leche y fertilidad la tienen negativa. El índice combinado pondera estas relaciones para obtener una mejora global, aunque pueda resultar menos intensa que para caracteres individuales.

La mayoría de los países disponen de al menos un índice general o combinado que suele tener una lectura en puntos y engloba producción, componentes, tipo, salud, etc.; y en la mayoría de los casos, algunos índices económicos diferentes diseñados para alcanzar la máxima rentabilidad con dos características importantes: solo contienen caracteres con importancia económica medible y se expresan en dinero, € o $.

En el próximo blog describiremos los índices más importantes para cada objetivo de selección propuesto como ejemplo, de entre los que aparecen en el siguiente gráfico (Gráfico 1).

Gráfica 1. Comparación de los pesos relativos de cada rasgo en los índices combinados de 17 países. Referencia gráfico: J Dairy Sci. 2018 Apr;101(4):3686-3701. doi: 10.3168/jds.2017-13335. Epub 2017 Nov 2.Symposium review: Possibilities in an age of genomics: The future of selection indices.Cole JB1, VanRaden PM2

Grafica-01