Calidad de leche, Manejo, MARCELO CHAFFER

LA MICROBIOTA EN LA GLÁNDULA MAMARIA.

Tanto los seres humanos como los animales hospedan comunidades microbianas en diferentes órganos que han sido objeto de estudio con el cometido de entender mejor su papel en el organismo. Por supuesto siempre ha sido conocida una población de microorganismos en el tracto digestivo, pero más recientemente se han descrito otras comunidades de microorganismos en diferentes sitios como la piel, el tracto genitourinario y el sistema respiratorio (Addis et al, 2016; Timsit et al, 2020).

Dos términos son comúnmente encontrados en artículos científicos del tema, uno de ellos es Microbiota, que serían comunidades de microbios dentro de un sistema y por otro lado tenemos el Microbioma que se refiera más a los genomas de los microorganismos de la microbiota.

Estudios bacterianos.

Con respecto a la ubre, históricamente se consideró que, si la leche de un cuarto de una vaca no tenía infección, ésta debía ser estéril. Sin embargo, con técnicas de detección de ADN se vio que, si bien en los cultivos por métodos convencionales de laboratorio de mamitis no había crecimiento, el concepto de estéril debía ser dejado de lado o por lo menos discutido, ya que la presencia de ADN rebatía este concepto (Metzger et al, 2018). Estos autores, si bien documentan que la existencia de microorganismos viables no ha sido demostrada, describen la existencia de ADN de bacterias como Clostridium spp o Ruminococcus spp, sugiriendo el pasaje entre rumen y glándula mamaria.

Estudios revelan que, en muestras de leche de ubres sanas o con mamitis, se acumula una gran diversidad bacteriana.

Oikonomou, et al. (2014) analizando muestras de leche de ubres sanas o con mamitis muestran una gran diversidad bacteriana aparte de los patógenos clásicos que causan mastitis. Por ejemplo, en cuartos sanos describieron la presencia de bacterias como Faecalibacterium spp., Lachnospiraceae no clasificadas, Propionibacterium spp., Aeribacillus spp. y otras.

Derakhshani et al (2020) describen ciertas diferencias entre la microbiota del canal del pezón y de la ubre, proponen al canal del pezón como la comunicación entre la microbiota exógena y el ecosistema intramamario. Estos autores muestran asimismo líneas de microbiota que se relacionan con ciertos recuentos de células somáticas y se asocian con mastitis donde, probablemente la microbiota juegue un papel modulando en la glándula mamaria la homeostasis y la mastitis.

El futuro del control de la mamitis.

Evidentemente todo el nuevo conocimiento en estas poblaciones bacterianas ayudará en el futuro de la vida productiva de las terneras, las novillas y las vacas lecheras adultas y también en el control de las mamitis y otras enfermedades. Así como se vienen estudiando terapias alternativas al uso de antibióticos, como por ejemplo el uso de fagos o endolisinas de fagos, para el control y tratamiento de las infecciones intramamarias (Angelopoulou et al., 2019), probablemente el futuro del control de la mamitis incluya la combinación de trasplantes de poblaciones bacterianas e inmunomoduladores con el fin de proteger a la glándula mamaria de los patógenos causantes de mamitis.

Addis et al (2016) The bovine milk microbiota: insights and perspectives from -omics studies Mol. BioSyst., 12:2359--2372

Angelopoulou et al. (2019). Non-antibiotic microbial solutions for bovine mastitis – live biotherapeutics, bacteriophage, and phage lysins. Crit Rev Microbiol,45:564-580

Derakhshani et al (2020). Composition and co-occurrence patterns of the microbiota of different niches of the bovine mammary gland: potential associations with mastitis susceptibility, udder inflammation, and teat-end hyperkeratosis. Animal Microbiome 2:11

Metzger et al. (2018) Understanding the milk microbiota. Vet Clin Food Anim 34:427–438

Oikonomou, et al. (2014) Microbiota of cow’s milk; distinguishing healthy, sub-clinically and clinically diseased quarters. PLoS One 9, e85904.

Timsit et al. (2020) Respiratory bacterial microbiota in cattle. Vet Clin Food Anim 36:297-320.